domingo, 26 de agosto de 2012


El término revolución sexual o liberación sexual hace referencia al profundo y generalizado cambio ocurrido durante la segunda mitad del siglo XX en numerosos países del mundo occidental desafiando los códigos tradicionales, relativo a la concepción de la moral sexual, el comportamiento sexual humano, y las relaciones sexuales. 


La liberación sexual tuvo su inicio en la década de 1950, su máximo desarrollo entre 1960 y 1980 aunque sus consecuencias y extensión siguen vigentes y en pleno desarrollo en muchos aspectos.
Se identifica con la igualdad entre los sexos, el feminismo, los métodos anticonceptivos, la práctica del aborto, así como la contestación social y política.
Este movimiento supuso la reivindicación y recuperación plena del cuerpo humano y su desnudez, de la sexualidad como parte integral de la condición humana individual y social cuestionando el papel tradicional de la mujer y por tanto del hombre y de la institución por excelencia, “el matrimonio”.


La revolución sexual ha propiciado la generalización de todo tipo de relaciones sexuales y la aceptación general de las relaciones sexuales prematrimoniales, el reconocimiento y normalización de la homosexualidad y otras formas de sexualidad. Como consecuencia, derivada de la revolución sexual y las condiciones socio-económicas se ha producido: aumento de las parejas de hecho (uniones sin matrimonio), retraso en la edad de contraer matrimonio, aparición de hijos fuera del matrimonio, uniones civiles y matrimonio entre personas del mismo sexo, así como la aparición de nuevos tipos de familias (familias monoparentales familias homoparentales).


Ciertos autores piensan que la revolución no consistió en una mayor variedad de comportamientos sexuales, sino en la simple aceptación pública de actitudes y prácticas que eran considerados previamente tabú. La revolución sexual fue un hito muy importante para el feminismo, ya que se demandaban derechos, considerados por este grupo, como básicos para las mujeres, como el aborto y la píldora anticonceptiva. No obstante, las luchas feministas ya se advierten de décadas anteriores, especialmente políticas donde se reclamaban igualdad de derechos entre todos los miembros de la sociedad.